Recuperamos el agua subterránea afectada por un derrame de diésel en la Amazonía ecuatoriana

La actuación permitió eliminar la contaminación por hidrocarburos en una superficie de 900 m² y reducir las concentraciones de TPH hasta valores inferiores a los límites establecidos por la normativa ambiental

Hemos culminado con éxito la recuperación del agua subterránea afectada por un derrame de diésel ocurrido en julio de 2021 en una instalación petrolera de la Amazonía ecuatoriana. El proyecto fue llevado a cabo por el equipo de Litoclean Perú, que puso su experiencia y conocimiento especializado al servicio de esta actuación de remediación ambiental.

La intervención, que desarrollamos mediante bombeo y tratamiento entre noviembre de 2022 y noviembre de 2024, permitió eliminar la pluma de afectación y situar las concentraciones de TPH disuelto de toda la red piezométrica por debajo del valor de referencia nacional de 0,5 mg/l, con los resultados verificados ante el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE).

Partíamos de una concentración máxima de 55,75 mg/l de TPH disuelto en el punto más afectado y conseguimos reducirla hasta valores inferiores a 0,3 mg/l, límite de detección del método analítico, en toda la red de control. Estos resultados fueron respaldados mediante analíticas realizadas por un laboratorio acreditado ante la autoridad ambiental.

Para alcanzar estos objetivos, diseñamos e implantamos una solución de bombeo y tratamiento de aguas subterráneas, adaptada a las características del emplazamiento y orientada tanto a la extracción del agua afectada como a la gestión del hidrocarburo recuperado.

Más de 1.150 m³ de agua subterránea tratados

Durante la operación extrajimos y tratamos 1.154,48 m³ de agua subterránea. Para ello, instalamos bombas sumergibles en piezómetros de actuación de 8 metros de profundidad, lo que nos permitió controlar la extracción y conducir el agua hasta el sistema de tratamiento.

En las primeras fases de los trabajos también detectamos hidrocarburo en fase libre. Lo recuperamos y conducimos al sistema de tratamiento, sin que volviera a registrarse durante el resto de la operación.

La solución permitió actuar directamente sobre el agua subterránea afectada y avanzar de forma controlada hacia los objetivos de recuperación definidos para el emplazamiento.

Una red de control para verificar cada avance

Para evaluar la evolución de la remediación, establecimos una red de seguimiento formada por 10 piezómetros, en los que realizamos controles periódicos de los niveles y de la calidad del agua subterránea.

El TPH disuelto fue el principal parámetro utilizado para evaluar la evolución de la contaminación. A través del seguimiento analítico pudimos comprobar la reducción progresiva de las concentraciones y verificar el cumplimiento de los objetivos establecidos.

Además, verificamos la calidad del agua extraída y tratada mediante analíticas realizadas por un laboratorio acreditado antes de cada vertimiento. De esta manera, garantizamos la trazabilidad y el control de todo el proceso de remediación.

Tecnología y conocimiento aplicados a la recuperación ambiental

La elección del bombeo y tratamiento nos permitió abordar directamente la contaminación del agua subterránea, combinando la extracción controlada con un seguimiento continuo de la evolución de la pluma.

Durante el proyecto, fuimos adaptando la operación a los resultados obtenidos en cada fase, tomando como base la información proporcionada por la red de control y los análisis de laboratorio.

Para nosotros, este proyecto representa un ejemplo de cómo el conocimiento técnico, la experiencia en remediación y el seguimiento analítico pueden integrarse para dar respuesta a problemáticas ambientales complejas y alcanzar resultados medibles y verificables.

Un nuevo hito en Ecuador

La culminación de esta actuación supone nuestra primera remediación ejecutada en Ecuador y representa un paso importante en el desarrollo de nuestra actividad de remediación ambiental en el país.

Los resultados alcanzados —900 m² de superficie afectada, 1.154,48 m³ de agua subterránea extraída y tratada y una reducción del TPH disuelto desde 55,75 mg/l hasta valores inferiores a 0,3 mg/l— demuestran la eficacia de la solución aplicada y el cumplimiento de los objetivos de remediación establecidos.

Este proyecto nos aporta además una experiencia de gran valor para abordar futuras actuaciones en emplazamientos afectados por hidrocarburos, tanto en Ecuador como en otros contextos con características ambientales y operativas similares.

Con esta intervención, reforzamos nuestro compromiso con la recuperación de espacios contaminados y la protección de los recursos naturales, poniendo la tecnología y el conocimiento especializado, junto con la experiencia de nuestros equipos en Latinoamérica, al servicio de soluciones ambientales eficaces y sostenibles.